Ratas alimentadas con maíz
transgénico en Gran Bretaña desarrollaron anormalidades
en la sangre y en los riñones
FUENTE: The Independent, Reino
Unido, por Geoffrey Lean
http://news.independent.co.uk/world/science_technology/story.jsp?story=640430
Mayo 2005
Ratas alimentadas con una dieta rica en maíz genéticamente
modificado
desarrollaron anormalidades en órganos internos y cambios en
su sangre, lo cual
levantó temores por una posible afectación en la salud
humana debido a la ingestión de alimentos transgénicos.
El Diario "The Independient" reporta que podría revelar
los detalles
sobre una investigación secreta llevada a cabo por Monsanto,
el gigante de las semillas transgénicas, el cual demuestra que
las ratas alimentadas con maíz GM tenían riñones
más pequeños y variaciones en la composición de
su sangre.
Según el informe confidencial de 1139 páginas, estos problemas
a la
salud no se observaron en otro grupo de roedores, que actuaron como
control en un proyecto de investigación, y que fueron alimentados
con alimentos no modificados genéticamente.
Estas revelaciones surgieron cuando los países europeos, incluyendo
Gran
Bretaña, se preparaban para votar si el maíz transgénico
debía salir a la venta o
no. Una votación realizada la semana pasada por la Unión
Europea fracasó no alcanzó un consenso sobre si el producto
podría ser vendido en Europa, luego de que Gran Bretaña
y otros nueve países votaron a favor.
Sin embargo, la información de los efectos a la salud en las
ratas de Monsanto ha
intensificado el debate de si el maíz es seguro para comer, sin
poseer más investigaciones. Los doctores dijeron que los cambios
en la sangre de los roedores podrían indicar que su sistema inmunológico
ha sido alterado o que un desorden, por ejemplo, un tumor, se había
desarrollado y que el sistema se estaba movilizando para combatirlo.
El Dr. Vyvyan Howard, un gran experto en la anatomía humana y
la biología celular en la Universidad de Liverpool, pidió
la publicación del estudio completo, alegando que el resumen
era "una prueba suficiente a primera vista para preocuparse".
El Dr. Michael Antoniu, un experto en genética molecular en el
Hospital Guy de la Facultad de Medicina, describió que los hallazgos
son "muy preocupantes desde un punto de vista médico",
añadiendo: "He quedado sorprendido por el número
de diferencias significativas que ellos han encontrado [en el experimento
con las ratas]."
A pesar de que Monsanto explicó las anormalidades en las ratas
como sin importancia y afirmando
y debido a la posibilidad de que hayan variaciones normales entre las
ratas, una fuente del gobierno británico señaló
que los ministros estaban muy preocupados por los hallazgos de manera
que pidieron más información.
Los ambientalistas ven estos hallazgos como una confirmación
de la investigación británica hace siete años,
la cual sugirió que las ratas alimentadas con papas
transgénicas sufrieron trastornos en su salud. Aquella investigación,
que fue ampliamente cuestionada por los ministros y la comunidad científica
establecida, fue detenida y el Dr. Arpad Pusztai, el científico
detrás de los hallazgos controversiales, fue forzado a retirarse
en medio de una enorme ola de protestas.
El Dr. Pusztai reportó una "enorme lista de diferencias
significativas"
entre las ratas alimentadas con papa transgénico y las alimentadas
con papa
convencional, afirmando que los resultados indicaban fehacientemente
que la ingestión de cantidades significativas de papa GM puede
afectar a la salud.
El nuevo estudio se lo hizo con el maíz MON 863, el cual fue
modificado
por Monsanto para autoprotegerse contra el gusano de la raíz
del maíz, el cual es descrito por la compañía como
"una de las pestes más nocivas que afectan a los cultivos
del maíz en todo el mundo".
Sin embargo, ahora cualquier decisión que permita la comercialización
del maíz en el Reino Unido causará alarma generalizada.
Los detalles completos de la investigación en las ratas están
incluidos en el reporte principal, el cual Monsanto se negó a
publicarlo argumentando que "contiene información confidencial
de negocios la cual podría ser utilizada para uso comercial por
nuestros competidores".
Un vocero de Monsanto afirmó ayer: "Si cualquier crítico
conocido anti-biotecnología tenía dudas de la credibilidad
de estos estudios, debía haberlas levantado con los reguladores.
Después de todo, MON 863 no es nuevo y se ha probado que es igual
de seguro que el maíz convencional por otras nueve autoridades
mundiales desde el 2003."