EEUU
legaliza la contaminacion genética
-
Prepara un
plan que permitirá que cultivos transgénicos experimentales
contaminen la cadena alimentaria mundial
BOLETIN DE PRENSA -
Amigos de la Tierra Internacional - Noviembre 23, 2004
Washington, DC (EEUU) /
BRUSELAS (BELGICA), Noviembre 23, 2004 – Una nueva propuesta para
permitir la contaminación de alimentos para consumo humano con
transgénicos procedentes de campos de prueba experimentales será
publicada mañana (miercoles) por la institución Estadounidense
encargada de los alimentos y los medicamentos (FDA) [1].
En sesenta dias a partir
del 25 de Noviembre la nueva propuesta podría ser aceptada, lo
cual permitiría a las compañías de biotecnología
rebajar aún más los controles para prevenir la contaminación
de los campos experimentales a los cultivos convencionales.
En estos momentos es imposible
hacer tests para la presencia de contaminación genética
en alimentos procedente de cultivos experimentales, pues más
de dos tercios de los cultivos experimentales en EEUU contienen genes
clasificados como confidenciales y en consecuencia no pueden ser detectados.
Juan Lopez de Amigos de
la Tierra Internacional dijo:
“La Administración Bush, con el apoyo activo de la industria
biotecnología, esta a punto de forzar experimentos con transgénicos
en la cadena alimentaria mundial. Esta propuesta es motivo de alarma
para todo consumidor, compañía alimentaria y para cualquier
agencia alimentaria del planeta.”
Adrian Bebb de Amigos de
la Tierra Europa añadió:
“Debido al secretismo alrededor de los campos experimentales en
EEUU, nadie –ni siquiera las compañías de alimentos,
ni los gobiernos- serán capaces de verificar si los alimentos
están contaminados pues no sabrán que es lo que están
buscando. Esto deja a los consumidores de todo el mundo expuestos a
nuevos riesgos de los alimentos transgénicos”.
Campos experimentales están
en la actualidad permitidos para cultivo en un mínimo de 23,000
hectareas en EEUU, siendo algunos de los campos de más de 400
hectáreas. La superficie aprobada de campos de prueba desde finales
de 1980 es de más de 200,000 ha, lo cual incluye cultivos con
rasgos insecticidas/herbicidas, propiedades nutricionales alteradas,
o semillas y polen estériles. Otros cultivos generan farmaceúticos
o compuestos antifungicidas que contienen proteinas que pueden causar
alergias alimentarias. El gobierno de EEUU no ha propuesto ningún
umbral de tolerancia máximo para la contaminación accidental
de alimentos, piensos y semillas procedentes de campos experimentales.
Esta nueva propuesta establece
unas guías para la “evaluación de riesgo”
completamente inadecuadas donde una compañía puede de
manera voluntaria consultar con la FDA para que su cultivo transgénico
experimental sea considerado “acceptable” como contaminante
en cualquier alimento. La “evaluación de riesgo”
está basada en un procedimiento acelerado, que incluye la elaboración
de dos tests, los cuales deberían ser efectuados por las compañías,
y que la FDA estima que les llevaría completarlo tan sólo
20 horas. Esta propuesta asimismo excluye los tests para verificar efectos
indeseados causados por la modificación genética. Esta
propuesta básicamente daría a las compañías
biotecnológicas la covertura legal para que cultivos experimentales
entren en la cadena alimentaria estadounidense. Además las industria
biotecnológica y del grano Estadounidense están asimismo
solicitando que el Gobierno de EEUU “promueva activamente la adopción
global” de esta política [2].
Bill Freese, Analista de
Amigos de la Tierra en EEUU dijo:
“Permitir que los alimentos convencionales se contaminen con cultivos
experimentales es una receta desastrosa. Lo que es aún más
increible es que la Administración Bush quiera promover esta
propuesta en todo el mundo como un modelo internacional.”
Como más de dos
tercios de los cultivos experimentales en EEUU clasificados como confidenciales,
hay muy poca información sobre que genes son utilizados y sus
procedimientos de test. Sin esta información básica, los
laboratorios serán incapaces de buscar si realmente se ha producido
contaminación en productos alimentarios. Esto tendrá serias
consecuencias para las compañías alimentarias que deseen
evitar la contaminación y los Gobiernos que deseen llevar a cabo
monitoreos sobre las importaciones. Nadie podrá detectar la contaminación
pues no sabrán que es lo que están buscando.
La propuesta de la FDA
es una respuesta a la inciativa de la Administración Bush en
el 2002. El Comisario de la FDA Lester Crawford describe esta como “una
alta prioridad para la Administración y la industria con el fin
de mejorar la confianza del público, evitar la retirada de productos,
y proveer un modelo internacional” para iniciativas similares
en todo el mundo [3]
Un documento explicativo
con más información está disponible sólo
en inglés en: http://www.foei.org/publications/pdfs/contamination.pdf
http://www.foei.org/publications/pdfs/contamination.pdf
PARA MAS INFORMACION
Juan Lopez, Amigos de la Tierra Internacional, +39-333-1498049 (Italia);
e-mail: juan.lopez@foeeurope.org
NOTAS (Sólo
en ingles):
[1] El anuncio de la
FDA puede verse en: http://www.fda.gov/bbs/topics/ANSWERS/2004/ANS01327.html
El borrador de la FDA está disponible en: http://www.cfsan.fda.gov/~dms/bioprgui.htm.
[2] “US Grain
Industry, BIO Urge US Government to Expedite ‘Trace-Amounts’
Policy for Biotech Products,” nota de prensa, Biotechnology Industry
Organization, National Grain & Feed Association, and other trade
groups, Abril 7, 2004, www.bio.org/newsroom/newsitem.asp?id=2004_0407_01.
[3] Lester M. Crawford,
Acting Commissioner of the FDA. Speech before The U.S. Vatican Mission's
Conference "Feeding A Hungry World: The Moral Imperative Of Biotechnology,"
Septiembre 2004 www.agbioworld.org